26 de abril de 2015

CAPITULO 23

CAPITULO 23

    Habían transcurrido cuatro días desde la última meditación en la cual vieron a Daniel.
         Luigi se encontraba en su oficina,  pensando. Su secretaria se acercó a él diciendo:
         - Doctor, ha llegado un paquete para usted.
         -Oh, si, gracias, tráigalo acá por favor.
         
         Se trataba de un paquete rectangular , se veía como si  tuviera algún objeto pesado.
      Luiggi recibió el paquete con las dos manos, llevaba su nombre escrito sobre una etiqueta de DHL y el remitente decía Daniel Brown.
       Con la ayuda de un cortaplumas, Luigi abrió el paquete sin ocultar la sorpresa y emoción que producían en él.
         Dentro había una Laptop y una nota que decía:
     - Querido Luigi, mi hermano en este camino hacia la Trascendencia y la Felicidad, gracias por todo lo que has hecho por mi y el amor de cada miembro de tu familia. Te dejo como herencia mi pequeña Laptop, encontrarás los escritos de cada una de mis visiones y recuerdos. Ya no son útiles para mi.  Espero que lo sea para ti. Para abrir mi archivo utiliza la clave: “telavivuniversity744”
      
       Inmediatamente el joven medico desempaquetó la laptop, abrió la tapa y prendió la pequeña máquina. Utilizando la clave en mención la puso en marcha.
       Inicio la lectura de los archivos de Daniel, cientos de paginas, una especialmente llamó más su atención:
    
      -” He vivido muchas vidas, por alguna razón, aun desconocida  para mi, he podido recordar la mayoría de ellas. Entiendo que no es un fenómeno común, entiendo que es normal en el sentido que ha sucedido a miles de personas desde el comienzo de la raza humana”.
     - “Esto no me hace especial ni diferente, cada una de las criaturas que han pasado por este mundo y por cientos de otros son especiales y diferentes”-
     -”La capacidad de pensar y de sentir y de saber lo que se piensa y lo que se siente, los hace especiales y diferentes, la perfección de todo lo creado y de todo lo que existe es precisamente que esa mente que piensa, se de cuenta que piensa y esa mente que siente, se de cuenta que siente”.
     - “La consciencia, como la capacidad de darse cuenta, es hasta el momento, la cúspide de todo lo creado, la perfección de la naturaleza, el extremo superior de la evolución”

       -”Cuando esa mente consciente, descubre el Propósito de su Existencia, es cuando todo lo creado adquiere sentido y obtiene un valor”.

        Luigi continuó la lectura y 45 minutos más tarde se puso de pie. Parecía un autómata, caminó hacia la puerta de su oficina y solicitó a su secretaria:

       - Por favor, apague la computadora, yo debo salir en este momento.

       - Si, Doctor, hasta mañana — respondió la joven secretaria.
      Subió a su camioneta y se dirigió al sur hacia la urbanización Golden Valley, Carolina, Puerto Rico, donde vivía con su esposa y dos pequeños hijos.
       Los 45 minutos de trayecto se hicieron largos, el tráfico más que la distancia, hacían de ese viaje una experiencia desagradable.
     Llegó a su casa, estacionó su vehículo entre la camioneta de su esposa y un árbol de mangos que había en medio de la pequeña huerta.
      Ingresó a su casa, movido por quien sabe qué pensamientos. Los niños salieron de sus escondites riendo y gritando de alegría por la temprana llegada del papá.
      Diana se encontraba en la cocina preparando un bocadillo para la cena, el se acerco y le beso la cabeza y dijo:
      - Buenas noches amor, recibí un regalo de Daniel  esta tarde y una nota donde manda saludos para ti y los niños y reconoce el cariño que ustedes le han brindado.
     - Oh, si—dijo Diana — que joven para más raro, ¿verdad?, eso de acordarse de vidas pasadas, es cosa de locos.
      - Bueno, yo si creo en eso—dijo Luigi.
    - ¿Cómo? - indagó Diana — pero si esa creencia no es un principio de nuestra Iglesia, como puedes decir tremenda tontería. — inquirió la mujer.
    - Precisamente de eso quería hablarte — dijo Luigi . He pensado seriamente que voy a retirarme de la iglesia y también he decidido que voy a dejar la medicina ortodoxa y dedicarme íntegramente a la medicina holística.

   - Pues iras cambiando de pensamiento ahora mismo, porque yo me he casado con un mormón y no con un ateo y me he casado con un medico y no con un brujo — alertó la joven mujer en tono airado.

    - Ni soy ateo, ni soy un brujo, creo firmemente en una Energía Creadora, y creo en una medicina menos invasiva y más cercana a la naturaleza—informó Luigi.
     - Estoy hablando en serio—dijo Diana—si tu dejas la iglesia y abandonas tu carrera yo me divorcio de ti.
       - No es para llevar el asunto hasta esos extremos—dijo Luigi.
        - Esa es mi ultima palabra—expresó Diana y salió de la cocina.
      La pequeña Sue se acercó a él diciendo:
       - ¿Pasa algo malo papá?
      - No, nada hijita, es sólo un desacuerdo con tu mamá, nada malo en realidad— Ocultó el joven. Sin embargo él sabía que lo expresado por su esposa no era cosa de juego.

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