27 de abril de 2015

CAPITULO 10

CAPITULO 10

El lugar era tan especial que sin pensar se quitaron los zapatos al ingresar. 
Una mujer joven de rostro boricua los recibió y sin mediar palabras señaló el camino a los dos jóvenes. Yendo ella por delante, atravesaron un hall e ingresaron a un patio con jardín y una pileta en medio, rodeada de un techado de madera sujeto por columnas también de madera tallada y que daba sombra a los costados del patio interior. Iban dejando en el camino una serie de ventanales, cubiertos con finas cortinas de tul blanco y figuras que se mecían con la suave brisa. Al final del patio la joven abrió una gran puerta de madera que semejaba una vitrina y se vio un gran salón con piso de madera y al costado izquierdo se encontraba el Maestro, sentado sobre un gran cojín de color guinda con filos dorados, el cual a su vez se encontraba sobre una gran alfombra blanca de pelo alto.
     Apenas si abrió los ojos y dio una pequeña señal invitándolos a sentarse en los cojines que se encontraban al frente de él, pero separados a la derecha e izquierda.
     La joven boricua se retiró cerrando tras ella la puerta de vidrio y madera.
     El viejo sabio comenzó un sonido mántrico en tono grueso:
     –AAAAAA RRRRR IIIIII AAAAA MMMMM.
   Ambos jóvenes sintieron que sus cuerpos comenzaban a vibrar, experimentaron la extraña sensación de perder peso. Sin necesidad de más instrucciones, cerraron los ojos y repitieron el mantra unas siete veces siguiendo la voz del maestro.
          En las paredes se repetía el sonido el cual llegaba a sus oídos como: MARIA, MARIA, MARIA. Nuevamente sus cuerpos se estremecieron por la energía que los sonidos producían.
     Entonces sucedió un silencio, el maestro paró de golpe su cántico, mientras los cuerpos de ambos jóvenes continuaron temblando, ambas mentes se encontraron con el vacío  ningún pensamiento flotaba en ellas.
     Se prolongó el silencio por un espacio que semejó una eternidad, el éxtasis que vivenciaron ambos hombres era, en una palabra, “inexplicable”.
     Continúo el hombre del Tíbet con un nuevo mantra:
                 –AAAAAMMMMM – OOOOMMMMM  –RAAAAAAA
                     Los jóvenes, lívidos, con sus cuerpos temblorosos, sólo atinaron a escuchar y vivir  la extraña experiencia, continuaron la repetición del cántico. El hombre viejo prosiguió su rutina, en su expresión se podía leer la paz que la ceremonia producía en él. Y se escuchó:
                 –HAAAMMM-DAAAMMM-AAAMMM-EEEEEE-YAAAMMM-THZZZEEEEEEEE
                      Después de cada cántico un gran silencio y luego un nuevo mantra:
IIIIIISSSSSHHHHOOOO – LAAAAAAMMMMMMMM
         Silencio.
DAAALAAAAIIIII – OOOOMMMMM – DAAALAAAAIIII
                          Silencio.
HUUUUMMMM – TAAAAREEEEE – HUUUUMMMM
Esta vez el silencio se prolongó y se hizo cada vez más profundo.
Cuando los cuerpos se calmaron el anciano dijo:
      ¡Se abren portales!
      –Se abren portales en los cuerpos de Daniel y de Luigi. Se abre el portal de AR-I-AM, Maria, la madre de toda criatura viviente y generadora de todas las cosas, la energía violeta que viene desde el centro del Universo y permite la armonía en todos los mundos. Se abre el portal de ARIAM para que en estos cuerpos se armonicen todos los sistemas, órganos, células, moléculas y átomos y sean uno con el Universo.
     –Se abre el portal de AM-OM-RA, la luz dorada que viene de nuestro Sol y permite la vida en este sistema. Que la luz penetre en estos cuerpos y sean llenos de entendimiento.
     –Se abre el portal de HAM-DAM,  la energía protectora, para que estén a salvo de todo enemigo, tanto visible como invisible y gocen de salud, física, mental y espiritual.
     –Se abre el portal de ISHOLAM, la energía del hijo que es la energía de la palabra, para que el verbo fluya de sus bocas, para que hablen y encuentren palabras de sabiduría y busquen conocimiento tanto por el estudio como por la meditación.
     –Se abre el portal de DA-LAI-OM-DA-LAI, en medio de la frente, para que tengan visión, intuición, premonición, presciencia y preconocimiento de todas las cosas, para que conozcan sobre su vida por adelantado y sobre la vida de todos aquellos que a ustedes se acerquen en busca de conocimiento, ayuda, guía o protección y sepan orientar y guiar por el camino de la totalidad.
     –Se abre el portal de HUM-TARE-HUM, para que se comuniquen con su creador directamente, sin intermediarios y sepan siempre lo que tengan que hacer.


     En ese momento una tremenda fuerza empujó a los jóvenes y quedaron tendidos sobre la alfombra blanca, mientras que una intensa luz cubría todo el recinto.

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